Los incidentes graves no ocurren por un único error — ocurren porque múltiples barreras fallaron al mismo tiempo.
ICAM entiende algo que la mayoría de las metodologías de investigación ignoran: los seres humanos somos falibles por naturaleza. No como debilidad — como condición. Por eso, la seguridad no puede depender de que cada persona "tenga más cuidado" en cada momento. Debe depender de que el sistema esté diseñado para tolerar el error humano.
El Modelo de Defensas organiza el análisis en cuatro capas que deben explorarse obligatoriamente, garantizando que ningún factor quede fuera de la investigación — independientemente de quién la conduzca.
Las barreras físicas, administrativas o tecnológicas que debieron evitar el evento — pero no lo hicieron.
El error humano o la violación de la norma. En ICAM, esto es un síntoma — no la causa.
Fatiga, herramientas inadecuadas, presión por producción o condiciones climáticas adversas.
Presupuestos, cultura de seguridad, diseño de procesos y decisiones gerenciales.
Este modelo elimina la dependencia de la experiencia subjetiva del investigador. Con ICAM, las conclusiones no varían según quién conduzca la investigación — varían según lo que el sistema efectivamente muestra. Eso convierte cada investigación en un insumo confiable para la toma de decisiones gerenciales.
¿Sus investigaciones llegan hasta los factores organizacionales — o se detienen antes?
La diferencia define qué tan efectiva es su gestión de seguridad.